España, a la cabeza en obesidad y sobrepeso infantil

miércoles, 28 de enero de 2009


Para la Asociación pro Derechos Civiles Económicos y Sociales (ADECES) España es, en la actualidad, uno de los países con mayor porcentaje de obesidad infantil. La relevancia de este dato aumenta al considerar el rápido crecimiento que la obesidad y el sobrepeso han experimentado en las dos últimas décadas, como consecuencia, fundamentalmente, del sedentarismo y de unos hábitos dietéticos inadecuados. Sin duda, el acelerado ritmo de vida de la sociedad actual, unido a la comodidad (es más rápido comprar un bollo que preparar una ensalada) y a unos cánones de salud del todo erróneos (la creencia popular de que un niño rollizo es un niño sano) se encuentran entre los puntos de partida de un problema que alcanza en España cifras alarmantes. El papel de la familiaEn este contexto, consciente del importante papel de la familia en la dieta de los más pequeños, ADECES aconseja seguir determinadas pautas para alcanzar una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia a nivel mundial: más de mil millones de personas adultas tienen sobrepeso y, de ellas, al menos 300 millones son obesas. La importancia de este dato es mayor en España, ya que si bien ocupa una posición intermedia en el porcentaje de adultos obesos, nuestro país presenta una de las cifras más altas en lo que respecta a la población infantil. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 8,9% de los españoles de entre 2 a 17 años presenta obesidad y el 18,7% tiene sobrepeso. Los hábitos alimentarios y sedentarios son, para los expertos, causas fundamentales del aumento de la obesidad infantil experimentado en las dos últimas décadas en España. Alimentación desequilibrada Los distintos estudios oficiales realizados al respecto (caso de la Encuesta Nacional de Salud) señalan que el 6,2% de la población infantil y juvenil española no desayuna habitualmente. El desayuno de los niños españoles se compone mayoritariamente (en un 56% de los casos) de un vaso de leche acompañado de algún hidrato de carbono, mientras que el 19,3% se queda tan sólo en el vaso de leche. Para ADECES, existe una relación directa entre este mal hábito alimenticio y la obesidad. Un desayuno equilibrado debe incorporar leche, fruta o zumo e hidratos de carbono, pauta seguida en la actualidad por tan solo el 7,5% de los niños. La obesidad responde a distintas causas, entre las que se encuentran la genética y los problemas endocrinológicos. Si bien ambos factores existen, también es cierto que no son ni tan determinantes ni tan numerosos. No todos los hijos de obesos acabarán siéndolo y el porcentaje que se asocia a problemas endocrinos es menor que el asociado a otras causas. En este contexto, los expertos coinciden al encontrar en los hábitos dietéticos inadecuados y en la insuficiencia de la actividad física las principales causas. Pautas a seguir Así, cinco de los diez factores de riesgo identificados por la OMS como claves para el desarrollo de las enfermedades crónicas están estrechamente relacionados con la alimentación y el ejercicio físico: la obesidad, el sedentarismo, la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia y el consumo insuficiente de frutas y verduras. La infancia es un periodo decisivo para actuar sobre la conducta alimentaria, ya que los hábitos dietéticos se inician a los tres o cuatro años de vida y se establecen a partir de los once, con una tendencia a consolidarse a lo largo de toda la vida. El papel de los padres es, por tanto, concluyente. En este sentido, ADECES ofrece los siguientes consejos: La importancia de seguir una dieta equilibrada Entendiendo como tal aquella que cubre las necesidades nutricionales del día. Es fundamental comer de todo, moderando, eso sí, el consumo de grasas y de alimentos ricos en azúcar. Los cereales, patatas y legumbres constituyen alimentos básicos que hay que comer a diario, al igual que las frutas, las verduras y las hortalizas. - Importancia del desayuno. Hay que concienciar a los niños de que el desayuno es una de las comidas más importante del día y debe cubrir, al menos, el 25% de sus necesidades nutritivas. Para conseguirlo, debe incluir lácteos (leche, yogur, etc.), cereales (pan, galletas, copos de cereales…), y una fruta o su zumo. Por supuesto, todo ello se puede acompañar de grasas de complemento (caso del aceite de oliva, mantequilla, margarina…), mermeladas, miel y fiambres. - Importancia del ejercicio físico. La sociedad actual, oferta numerosas actividades de ocio infantil sedentarias (televisión, videojuegos, ordenador, etc.), de ahí que sea necesario recordar a los padres la trascendencia de las actividades físicas: salir a jugar a un parque o, simplemente pasear, son actividades que deben integrarse, necesariamente, en la rutina de los más pequeños. - Importancia del ejemplo. Los niños aprenden conductas por imitación, de manera que los padres se convierten en modelos a seguir, también en materia de educación nutricional. Por ello, los padres deben practicar con el ejemplo y seguir una dieta equilibrada o saludable. Es imposible concienciar a los más pequeños sobre la importancia de la fruta o la verdura si los padres no las compran ni las consumen. - Importancia de saber comer. Hay que enseñar a los pequeños a comer y masticar despacio, es importante convertir el momento de la comida en algo agradable, de lo que se puede disfrutar. - Importancia de los colegios. Son numerosos los centros escolares que disponen de las famosas máquinas de refrescos. ADECES aconseja que estas máquinas no expendan bebidas azucaradas ni bollería industrial. - Importancia de los facultativos. En caso de que sea necesario imponer a los menores una dieta hipocalórica, ésta debe ser decidida siempre por un médico. - Importancia de las rutinas. Como cualquier otra actividad, la comida también tiene sus horas. Es fundamental enseñar a los niños a respetarlas y huir de los famosos picoteos.
Fuente: el semanal digital

Nace la Cátedra Tomás Pascual Sanz-Universidad de Navarra

domingo, 25 de enero de 2009

Su objetivo es la generación y difusión de conocimientos en el ámbito de la nutrición y la salud

El Instituto Tomás Pascual Sanz para la Nutrición y la Salud y la Universidad de Navarra han creado la Cátedra Tomás Pascual Sanz-Universidad de Navarra, cuya finalidad consistirá en generar y difundir nuevos conocimientos en el terreno de la nutrición, la salud y el bienestar.

Para contribuir a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, la nueva cátedra académica, docente y de investigación se apoyará en los grupos científicos interdisciplinares de nutrición y salud con los que cuenta el centro académico.

Los especialistas desarrollarán sus tareas de acuerdo con un Plan Anual de Actividades, elaborado por el Consejo de Dirección de la Cátedra, que estará encabezado por el profesor Alfredo Martínez, catedrático de Nutrición y director del Instituto de Ciencias de la Alimentación (ICAUN). A cargo del Instituto Tomás Pascual Sanz corre la financiación necesaria para ejecutar los proyectos aprobados.

INVESTIGACIÓN PARA SERVIR A LA SOCIEDAD

El acuerdo fue suscrito por el presidente del Instituto Tomás Pascual Sanz, Ricardo Martí Fluxá, y el rector de la Universidad de Navarra, Ángel J. Gómez-Montoro. Martí Fluxá resaltó la oportunidad de aunar esfuerzos "con una institución de excelencia como la Universidad, con prestigio nacional e internacional en las áreas de Nutrición y Salud y con la que compartimos el afán de servicio a la sociedad".

Ángel J. Gómez-Montoro, por su parte, agradeció el apoyo generoso y decidido del Instituto, "al lado del que estamos convencidos de poder alcanzar resultados óptimos en un campo que despierta gran interés social". Asimismo, el rector destacó como cometido de la nueva Cátedra su contribución a la formación de todas las personas, "para que puedan así tomar mejores decisiones respecto de su alimentación y, por tanto, de su salud".

El Instituto Tomás Pascual Sanz para la Nutrición y la Salud es una entidad sin ánimo de lucro creada con el compromiso de promover la investigación y la formación en el ámbito de la salud y la nutrición. Entre sus principales objetivos se encuentra la investigación clínica, la colaboración con la administración en programas nutricionales, el impulso de becas de investigación científica a través de conciertos con distintas universidades y la promoción de estudios de Gestión Medioambiental.

En la Universidad de Navarra más de 1.000 profesores se dedican de manera prioritaria a la investigación. En el área de nutrición y salud, su labor se desarrolla preferentemente en las Facultades de Farmacia, Medicina y Ciencias, el Instituto de Ciencias de la Alimentación (ICAUN), la Clínica Universidad de Navarra y el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA).


Fuente: EuropaPress

Nutrición ambiciosa

martes, 20 de enero de 2009



La dieta variada y equilibrada es la mejor solución, no hay dudas a este respecto. Sin embargo, su aplicación práctica es todo un arte. Somos tan diferentes unos de otros, las costrumbres son tan encontradas, que cada persona percibe eso del equilibrio de una manera peculiar. Enseguida detectamos las manías, o las modas, varían los estilos de cara a la alimentación. Existen mitos alimenticios sin ningún fundamento para su respaldo. Por si faltara algo, contra los gustos, son infructuosas las alegaciones. Ante este galimatías, de vez en cuando, intentamos pescar alguna ORIENTACIÓN acertada.


Desde los primeros momentos afrontamos tres ENFOQUES ineludibles. En lo cuantitativo, están muy implicados los factores socio-económicos, reparto, zonas desabastecidas; como también las abundancias, con sus excesos, desperdiciando alimentos que escasean en otros lugares. ¿En qué medida tenemos en cuenta estos aspectos? Pasando al detalle cualitativo, es preciso prestar atención a los componentes concretos de cada dieta, de cada alimento, para la búsqueda del equilibrio conveniente, ni sobras ni faltas. Este segundo paso sólo será posible se se superaron los mínimos de supervivencia. Para considerar a continuación la tercera línea más elaborada, a la que podremos denominar como intervencionista. Una vez alcanzados mayores conocimientos científicos, informaciones adecuadas y su correcta comprensión; se adoptan actitudes preventivas y se tratan diferentes trastornos, basados en los efectos de cada alimento.


En el primer número de este año, en el European Journal of Clinical Nutrition, Katan y colaboradores nos repasan las valoraciones efectuadas por expertos nutricionistas en el Simposium de Wageningen. Resaltan los principales hallazgos en este campo. Unos ya resultan antiguos (Metabolismo de los ácidos grasos, colesterol, triglicéridos, ácido fólico en embarazadas); otros más recientes y menos conocidos del gran público; e incluso, algunas esperanzas de cara al futuro inmediato, genéticas sobre todo.Por la gran cantidad de sujetos afectados, entresaco primero los comentarios referidos a la relación de la nutrición con la DIABETES. Con los estudios recientes, de planteamientos rigurosos, se confirman intuiciones previas relevantes. Con una modificación leve del estilo de vida, alrededor de una hora diaria de ejercicio; y con restricciones moderadas de la dieta, alcanzando pérdidas de 3 a 6 kg. de peso; se han demostrado reducciones en la incidencia de la diabetes en torno al 58 %. ¡Es una reducción importante!, menos de la mitad de casos. Se evita el engorro de controles, tratamientos y complicaciones derivadas, que se evitarían con esas medidas. Resulta estimulante la versión que nos ofrecen en relación con la VITAMINA D, explican algunas primicias confirmadas sobre sus efectos generales. Estamos acostumbrados a su relación con los huesos, la conveniencia de tomar el sol y el aire para su buena producción; calcio y huesos en pocas palabras. La parte novedosa nos cuenta la importancia de esta vitamina para otras funciones no menos necesarias; nos indican que su bajo nivel impide un correcto funcionamiento orgánico en procesos serios. Es beneficiosa en cuatro aspectos de especial relevancia, para el combate del organismo contra el cáncer, como reductora de la potencia de una diabetes, influyente sobre el buen tono de los músculos y favorece la defensa contra las infecciones.


A medida que comentan los avances más recientes, se vislumbran en el ambiente los retos inmediatos, aquellos donde se centran los nuevos proyectos e inquietudes. Se comprueba la eficacia de la dieta para el control de la OBESIDAD en sus diferentes facetas genéticas, con el añadido beneficioso de que ese control disminuye la RESISTENCIA a la INSULINA, tan perjudicial para el tratamiento de los diabéticos. El campo de la diabetes es uno de los más aliviados si se practica una buena alimentación. Aventuran mejores logros a corto plazo, mejoran las perspectivas. Quizá no se le esté dando el relieve merecido al grupo de los alimentos ANTIOXIDANTES. La oxidación es un inconveniente asociado a la inflamación y deterioro de los tejidos orgánicos, con la consiguiente degradación de sus células. La oxidación es un mecanismo lesivo; su atenuación supone todo un reto. ¿Qué alimentos inhiben estos efectos deletéreos? Una dieta bien equilibrada y variada es activa en esa línea. Sin embargo, algunos alimentos son activos con mayor fuerza, alivian esa oxidación; así, unas buenas ensaladas y la fruta, son fuente de vitaminas, excelentes antioxidantes. El mismo aceite de oliva y otros aceites vegetales lo son. Su empleo generoso contribuirá a la disminución de aquellos disturbios oxidativos.Uno de los sectores con mayor concentración de angustia y desesperación, podemos centrarlo en torno a la pérdida de capacidad mental, ese descontrol agobiante que solemos denominar DEMENCIA, en sus múltiples variedades, senil, vascular, Alzheimer. No es extraño el interés de los nutricionistas citados, a la hora de hacer hincapie sobre los adelantos en este terreno. Se han publicado trabajos recientes, con especial énfasis en el buen efecto de ciertos componentes dietéticos, para atenuar el empeoramiento cognitivo de estas personas. El ácido fólico es eficaz, según los estudios efectuados en sujetos añosos. ¿Suplementos precoces? En el mismo sentido se habla del grupo de vitaminas B y de los ácidos grasos n-3, obtenidos de los pescados. Cualquier progreso en un trastorno tan desagradable como este, merece la consideración necesaria.Se habla mucho de los elementos TRAZA, por que de ellos se necesitan pequeñas cantidades, minúsculas, apenas unos pocos milígramos, -Zinc, Selenio, Vitaminas, Cobalto …-. Unos con bondades para la piel o el cabello, otros para las glándulas –Sexuales, Tiroides, Páncreas-, para las defensas, etc. Aquí sería bueno insistir en la utilidad de todos ellos, vitales en ocasiones, pero recalcando las malas consecuencias de los excesos, tantas como las derivadas de los defectos. Por lo tanto, moderación y equilibrio una vez más, sin suplementos frívolo y abusivos, con una ingestión variada. De todo lo dicho, no perdamos de vista las diferentes edades, fetal, crecimiento, adultos, enfermedades, edades avanzadas; los requerimientos no son siempre los mismos, hay que adaptarse al cambio de circunstancias.Plantean la necesidad del manteniemiento de un balance adecuado entre lo PÚBLICO y lo PRIVADO en la pelea contra la mala nutrición. ¿El Estado sólo debería preocuparse de una información certera? ¿O bien, de las medidas correctoras e incluso obligatorias? ¿Deben dominar criterios económicos o la autonomía del ciudadano? La publicidad y los intereses comerciales ejercen una marcada influencia. ¿Cómo extrapolar los datos científicos contrastados hacia los gustos del personal? Estamos ante un difícil ensamblaje que conviene madurar. La solución no reside en los decretos o en los grandes emporios tramposos; es el CONVENCIMIENTO el rey de ese futuro, la diversidad es inevitable.
Fuente: Diario siglo XXI

Aprender una alimentación sana desde niños

martes, 13 de enero de 2009

España es el segundo país de la Unión Europea con mayor número de niños obeos en edades comprendidas entre los 7 y los 11 años

La alimentación de un niño refleja la de sus padres. Por eso es importante educarles desde pequeños a que diferencien los alimentos sanos y aprendan a desechar los que no lo son. Una formación desde edades tempranas es la mejor forma de abordar el problema.

Existen índices altos de obesidad detectados en los niños y jóvenes en España. La Encuesta Nacional de Salud rebela que el 27,6% de los menores españoles presenta problemas de sobrepeso o de obesidad.

España es el segundo país de la Unión Europea con mayor número de niños gordos en edades comprendidas entre los 7 y los 11 años.

Cambio en la alimentación

El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), junto a la Fundación Española de Nutrición (FEN) ha presentado un informe de valoración de la dieta española, donde se miden los pros y los contras de la forma de comer de los españoles. Existe una radio que está en la Red en la que los propios escolares difunden los beneficios de los productos.

Estas iniciativas persiguen conseguir un cambio paulatino de los hábitos de consumo. Si los adultos cometen fallos en su propia nutrición, aún lo hacen peor cuando hay presencia de niños en el hogar.

La población infantil es un grupo nutricional vulnerable, pero a la vez muy receptivo a cualquier modificación y educación en materia de nutrición.

Guía para comprar sano

lunes, 8 de diciembre de 2008

Lo que hay que tener en cuenta a la hora de hacer una buena compra, saludable y nutritiva, sin dejarse engañar.
Cierre los ojos e imagínese una vista panorámica del supermercado en el que hace sus compras frecuentemente. Ahora piense en otro al que recurre como segunda opción. Los diseños son los mismos: la panadería siempre en el mismo lugar, sacando constantemente delicias del horno; la verdulería más atrás, en una esquina, maravillando con una perfecta combinación de colores de frutas y verduras que hace que se quieran tener todas en el congelador personal; y las carnes, entre otros sectores, incitando a su consumo con inteligentes pautas publicitarias. Ya los puede abrir. Nada es casual. Todo está estratégicamente pensado para atraerlo y hacer que consuma más. Muchas veces, por distintas razones, no podemos hacer una buena selección de alimentos y terminamos comprando al azar. ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de poner un producto en el carro?

Lo elemental, lo que más recomiendan los especialistas, es saber leer las etiquetas. Si bien por Ley, y basándose en el Código Alimentario Argentino, todos los productos alimenticios deben tener un rótulo en su envase con el objetivo de informar al consumidor sobre sus características, forma de preparación, manipulación y conservación, propiedades nutritivas y contenido, la realidad es que son muchos los que no tienen en cuenta esta herramienta que tanta información contiene para el beneficio de los clientes.

Conociendo lo que se consume se puede favorecer, notablemente, la salud, además de evitar algunas de las confusiones en las que más recaen los consumidores: una de los errores más clásicos es comprar alimentos “diet” pensando en que son bajos en calorías (“light”). Se entiende al término “diet” como sinónimo de “light” y esto no es así. En este sentido, si se leyeran las etiquetas, se podrían dar cuenta de la cantidad de kilocalorías. Los productos diet no siempre son para adelgazar. Pueden ser bajos en sodio, en proteínas o con otras alternativas para consumidores que deban seguir una dieta según su enfermedad.


Además, se puede comprobar que tipo de alimentación -moderada o excesiva- estamos manteniendo. Los nutrientes a los que hay que prestarles más atención son a los que pueden elevar el riesgo de enfermedades crónicas. En este sentido, el exceso de grasa saturada aumenta los niveles de colesterol en sangre. Es conveniente, entonces, elegir dentro de las posibilidades, aquellos en los que se especifique el tipo de aceite utilizado (oliva, girasol, maíz, soja). Los especialistas recomiendan controlar el sodio, los carbohidratos, los azúcares, las fibras, vitaminas y minerales.

Aportes saludables

Ahora bien. Las fiestas se acercan y los menúes culinarios ya se empiezan a debatir entre las familias: uno trae la entrada, el otro la ensalada, del plato principal se encargará -seguramente- el anfitrión, del postre un tercero y de la ensalada de frutas, tal vez, un cuarto. ¿Cómo elegir cada uno de los ingredientes de estas comidas elaboradas? ¿Qué “trucos” publicitarios se pueden evitar y cómo darnos cuenta?

Vegetales: son varios los que acentúan sus posturas en considerar como sumamente
beneficiosos a los alimentos en sus estados orgánicos, es decir, naturales. En este sentido, los especialistas coinciden que, siempre que se pueda -ya que generalmente estos productos son más caros-, se tengan en cuenta los siguientes para elaborar las comidas en casa: manzanas, ajíes, apio, cerezas, uvas, mandarinas, duraznos, peras, papas, espinaca y frutillas. Si el precio es un problema, se puede ahorrar en los siguientes que, generalmente, no contienen restos de pesticidas en su manipulación: espárragos, plátanos, brócoli, coliflor, choclo, kiwi, mango, cebolla y ananá, entre otros.

Carnes: los pollos o pavos pueden ser una buena alternativa frente a las carnes rojas -principales fuentes de grasas saturadas y colesterol si se las come en exceso-. Pero, hay que tener cuidado con el consumo de sus pieles ya que es ahí donde contienen altos niveles de grasa. Las asociaciones de consumidores manifiestan que es importante advertir un “truco” publicitario al que hay que estar atentos: en las etiquetas promocionales que, con herramientas llamativas, exclaman animal de “¡granja!”. Que sea de granja, prácticamente, no tiene mucho sentido. Sólo asegura que ese animal tuvo acceso al exterior cada día porque la alimentación es la misma que los que se crían en lotes. Además, en ninguna etiqueta se menciona el lapso de tiempo que pasó al exterior ni de cuánto espacio físico tenía para dispersarse. Así que... no pague de más por animalitos “de granja”.

Huevos: hace unas décadas, los huevos se evitaban por su alto contenido de colesterol - aproximadamente 215 miligramos en un huevo grande-. Pero este producto alimenticio también aporta 6 gramos de proteínas con apenas 75 calorías, más los aportes en las vitaminas B, A, E y D, entre otros nutrientes. De todos modos, la Asociación Americana de Salud aconseja limitar su consumo para aquellas personas que estén excedidas en peso. Antes de ponerlos en su carro, fíjese bien en la caja qué tipo de funcionalidades tiene el producto ya que cada vez hay más productores que los “enriquecen” para algunas dietas específicas.

Alimentos precocidos: cuando el tiempo es un problema, las soluciones son los alimentos precocidos. ¿Por qué? Porque es la manera más rápida de tener una comida lista en pocos minutos; se ahorra trabajo; su conservación es larga y hay gran variedad de ofertas para diferentes tipos de necesidades: light, sin azúcar, sin colesterol o bajo en sodio. Pero también tienen algunas desventajas: pérdida de nutrientes o alteración en su valor nutritivo; el valor energético de estos alimentos suele ser mayor que los preparados de manera casera lo cual dificulta la digestión; suelen tener condimentos, conservantes y colorantes y suelen ser más caros.

Panes y cereales: el pan y los cereales deben ser parte de toda dieta equilibrada. Desde “Alimentación Sana” aconsejan comer entre seis y once raciones de pan y otros alimentos del grupo de cereales todos los días ya que cuentan con la cantidad de fibras, vitaminas B y de hierro necesarias. Es importante recalcar que todo pan integral es negro, pero no todo pan negro es integral. En este sentido, es primordial leer las etiquetas de los panes envasados ya que hay algunos que pueden tener ese color por los colorantes. En este caso, además de pagar de más, estaría comiendo un alimento sin fibras.

Comidas para llevar: son una buena alternativa a las comidas rápidas. Cada vez es mayor la variedad que se prepara en los grandes supermercados. De todos modos, más allá del aspecto y del aroma que contagia el salón, tenga en cuenta que no contiene información nutricional para saber qué es lo que se está consumiendo.

Congelados y enlatados: la principal preocupación por este tipo de alimentos es el contenido de sodio aunque, algunos congelados, contienen altísimos niveles de grasa. Los vegetales congelados, en cambio, no contienen prácticamente sodio si no están preparados con salsas.

Lácteos: actualmente hay mucho debate entre los especialistas que confían “ciegamente” en los beneficios de la leche y sus derivados y aquellos que sostienen que hay que tener cuidado con su ingesta en demasía. De todos modos, los lácteos, han sido desde siempre uno de los principales componentes de todas las dietas y es necesario estar atentos a la hora de seleccionar un tipo de leche o derivado elegir, ya que la cantidad de alimentos funcionales (preparados con ciertos tipos de nutrientes según la enfermedad o carencia a reforzar) puede hacernos caer en error y terminar comprando una leche “digestiva o baja en lactosa” -indicada para personas con intolerancia a la lactosa- para un niño que no tiene ningún problema.

10 mitos a tener en cuenta al comenzar una dieta

miércoles, 15 de octubre de 2008


La nutrióloga Marcela Cosentino aclara las consecuencias de algunas costumbres erradas cuando se trata de bajar de peso. 1. Hacer la misma dieta que le funcionó a otra persona. Puede que se baje de peso, pero ese descenso no tiene buen pronóstico, ya que para mantenerse es necesario modificar hábitos alimenticios. Es esencial tener en cuenta siempre las necesidades nutricionales de cada persona, de ahí la importancia de seguir dietas personalizadas y bajo supervisión de un profesional. 2. Ayunar. Sirve para desintoxicar el cuerpo, pero no para tratar la obesidad. Se baja de peso porque el cuerpo pierde líquido retenido y grasa. El ayuno no puede prolongarse en el tiempo porque se pierde también masa muscular. El organismo al no poder usar más que la grasa acumulada para mantenerse, reduce al mínimo su funcionalidad a nivel intestinal, y eso incide en la actividad física e intelectual. 3. Tomar agua antes de comer. Es útil, ya que da sensación de saciedad, y tiene un efecto depurativo. Además, el agua no tiene calorías, se recomienda tomar 2 litros al día. 4. Consumir muchas proteínas. Las dietas altas en proteínas inducen a un descenso rápido de peso debido a que se produce una eliminación de fluidos corporales, que a la vez ocasiona la eliminación de carbohidratos. Pero a mediano plazo se pierde proteína muscular, ya que el organismo la emplea como fuente de energía. 5. Dejar los carbohidratos. La falta produce un exceso de acetona y otros cuerpos cetónicos, ya que el organismo se adapta y utiliza las grasas como sustrato energético con el fin de preservar la degradación de proteína muscular. Es una costumbre difícil de mantener en el tiempo, y puede ser peligrosa. 6. Exagerar la actividad física. Lo recomendable es realizar alguna actividad moderada a diario y por 20 minutos, y ser constante. Una rutina excesiva lleva a un pronto abandono. 7. Consumir sólo productos light: No todo lo light tiene menos calorías, a veces sólo están reducidas en sodio, les agregan más fibra o reemplazan un componente por otro peor, como los chocolates que tienen menos azúcar pero más grasas. Que sea light no significa que se pueda comer en gran cantidad. 8. Probar con suplementos naturales. Resultan una buena opción para quienes quieran bajar de peso y no tienen tiempo de sentarse a almorzar, y resuelven el problema con un licuado a través del cual consumen las calorías que su cuerpo necesita. Aunque siempre es mejor alimentarse con productos frescos. 9. Darse permisos de fin de semana: Se debe mantener en forma constante una pauta de alimentación equilibrada y saludable. No es necesario hacer restricciones drásticas que a la larga llevan al fracaso. Es recomendable premiarse un día a la semana con el plato predilecto en forma moderada. 11. Eliminar las frutas. Esta debe ser consumida con moderación, ya que tiene azúcar, se recomienda dos o tres al día. Son buena fuente de vitaminas y fibra, y por eso no deben ser excluidas.

Contra todo mito: 10 razoner para comer huevo


Considerado un "alimento funcional" por su cualidad de proporcionar una ventaja fisiológica adicional más allá del cumplimiento de las necesidades alimentarias básicas, ya hay quienes lo llaman "el alimento del futuro"



Actualmente el huevo es considerado alimento funcional, ya que cumple con las definiciones de diferentes organizaciones como la del Instituto de los Tecnólogos del Alimento que los define como aquellos alimentos que proporcionan una ventaja fisiológica adicional más allá del cumplimiento de las necesidades alimentarias básicas y son considerados los alimentos del futuro por aportar beneficios extras para la salud. Otros ejemplos son: los tomates por su licopeno, el té por sus polifenoles y los productos lácteos fermentados por su contenido en prebióticos. De acuerdo a la categorización de la Asociación Dietética Americana (ADA) los huevos son alimentos que se encuentran naturalmente enriquecidos con componentes fisiológicos activos. Dentro de los beneficios funcionales más importantes que se le atribuyen se encuentran la gran variedad de vitaminas y minerales, especialmente las del tipo antioxidantes (Vitaminas E y A, Zinc y Selenio); la colina, un vitaminoide esencial para las embarazadas y niños pequeños que interviene en el desarrollo de la memoria (un huevo contiene el 50 % de las recomendaciones dietarias de este nutriente) y con su ingesta adecuada, mejoran las funciones cognitivas y de la memoria; y un tipo especial de carotenoides -luteína y zaxantina- presentes en la yema del huevo que actúan previniendo la degeneración de la mácula del ojo, relacionada con la edad y el riesgo de sufrir cataratas, como también una disminución muy importante de la visión en los adultos mayores (ver documento adjunto).La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) afirma que los huevos son uno de los alimentos más nutritivos de la naturaleza debido a la calidad de sus proteínas y a la gran cantidad de vitaminas, minerales y sustancias esenciales que aporta. Las proteínas son esenciales para el desarrollo y mantenimiento de nuestro cuerpo, ya que los músculos, los órganos, la piel, el pelo, los anticuerpos, las enzimas y las hormonas están formados por proteínas. La proteína está compuesta por 20 diversos aminoácidos. Nueve de esos aminoácidos se denominan esenciales porque no se pueden fabricar por nuestro propio cuerpo, sino que se deben incorporar a través de los alimentos. Los alimentos como el huevo que contienen los nueve aminoácidos esenciales se denominan alimentos de "proteína completa", siendo una fuente excelente de proteína de alta calidad. Los científicos utilizan la proteína de los huevos como patrón de referencia para medir la calidad proteica de otros alimentos. La calidad de proteína se expresa como valor biológico. El valor biológico de la proteína es un índice que mide la eficacia en que la proteína se utiliza para el crecimiento. La proteína de huevo tiene un alto valor biológico de 93,7%. Desde el 2000 la AHA (American Heart Association) en sus guías alimentarias para la población sana, habla del consumo de 1 huevo por día en el marco de una dieta sana y equilibrada. Estas guías son pautas alimentarias que se recomiendan para mantener un estilo de vida saludable. El International Journal of Cardiology (2005; 99:65-70) publicó un estudio donde el consumo de 2 huevos diarios no presentó efecto nocivo sobre la función endotelial ni aumentó los niveles de colesterol. El huevo sólo aporta 75 calorías (igual que una fruta mediana) y provee la mejor proteína encontrada entre todos los alimentos -con el mejor perfil aminoacídico- ya que contiene los 9 aminoácidos esenciales. El huevo contiene gran cantidad de vitaminas y minerales, protegiendo del déficit de las mismas en una dieta de pérdida de peso, ya que contiene vitaminas del grupo B (B1, B2, B6 y B12), E y D; y minerales como el hierro, selenio, yodo, folato y zinc. Además es un alimento natural y “envasado en origen”, una de las creaciones más completas de la naturaleza que aporta la mejor nutrición al menor costo.Propiedades del huevo· Vitaminas A, B (B1, B2, B6 y B12), E y D; · Minerales: hierro, selenio, yodo, folato y zinc. · Proteínas de alta calidad, las mejores que se pueden encontrar entre todos los alimentos y las que mejor aprovecha nuestro organismo debido a su alto valor biológico. · Grasas insaturadas que favorecen la salud cardíaca y vascular.Beneficios que nos aporta el huevo para las diferentes etapas de la vida· Embarazadas: es imprescindible para el desarrollo del cerebro del bebé en gestación y en la función de la memoria por su alto contenido en colina. · Niños: es recomendado para optimizar su desarrollo y el crecimiento de huesos, órganos y músculos del cuerpo debido a la calidad y cantidad de proteínas que aporta. Gracias al gran aporte de vitaminas y minerales previene la deficiencia de las mismas. · Adultos mayores: previenen la degeneración macular relacionada con la edad (pérdida de visión que ocurre con el transcurso de los años) e intervienen disminuyendo la incidencia de cataratas por su alto contenido en carotenoides: luteína y zeaxantina.· Pérdida de peso: el consumo de huevo puede ayudar en la reducción de peso sin arriesgar la salud. El huevo a pesar de poseer una cantidad inigualable de nutrientes y estar repleto de vitaminas y minerales es bajo en calorías, contiene solamente 75 calorías por unidad (igual que una fruta mediana).

Diez razones para consumir huevo
1- Es 100% natural y envasado en origen: es un alimento totalmente natural sin agregado de conservantes ni aditivos. 2- Las proteínas son de alto valor biológico: sus proteínas son las de mejor calidad nutritiva y más alto valor biológico ya que aportan los 9 aminoácidos esenciales y son las que mejor aprovecha nuestro organismo, debido a estas razones la FAO (Food and Agriculture Organization) la ha tomado como la proteína de referencia para evaluar la calidad proteica de los demás alimentos. 3- Contiene más del 10% de las recomendaciones diarias de proteínas: un huevo aporta 6.25 grs. de la mejor proteína. Las recomendaciones de proteína para un adulto sano son de 0,8 a 1gr /kg. de peso corporal. 4- Aporta ácidos grasos insaturados: principalmente monoinsaturados llamado ácido graso oleico que tiene la propiedad de aumentar el colesterol bueno, es el ácido graso principal del famoso aceite de oliva. 5- Sólo 75 calorías por unidad: por lo tanto puede ser incluído en regimenes de adelgazamiento ya que aporta las mismas calorías que una fruta mediana. 6- Gran variedad de vitaminas y minerales: aporta todas las vitaminas y minerales a excepción de la vitamina C. También es fuente de sustancias esenciales como la colina y de carotenoides llamados luteína y zeaxantina. 7- Aporte de sustancias antioxidantes: fuente de luteína y zeaxantina biodisponibles, son carotenoides que disminuyen las probabilidades de sufrir enfermedades de la visión. 8- Su consumo es conveniente en todas las etapas de la vida: en niños, adultos, embarazadas y ancianos ya que el huevo nutre al niño, fortalece al adolescente, alimenta al adulto y favorece al anciano gracias a su inigualable aporte de nutrientes. 9- En términos económicos es la mejor inversión en nutrición y sabor: debido a la calidad de sus proteínas y el valor económico del alimento ofrecen la mejor relación costo-beneficio. 10- Integra numerosas preparaciones culinarias dulces y saladas: entre ellas podemos nombrar souflées, budines, omelettes, flanes, bizcochuelos, piononos, tortillas, ensaladas, crepes. Es ideal combinarlo con vegetales.